Estas últimas semanas nos han tenido con todos los sentidos puestos en ustedes, se agradece el viento refrescante que han generado en este, ya no, tan adormilado país. Porque quienes hemos participado en los proyectos Revista Perro Muerto y Editorial Quimantú, trincheras pequeñas de autogestión, autonomía, horizontalidad, nos llena de orgullo y cargamos pilas para un trabajo que, sabemos, es de largo plazo: construir una forma diferente de relacionarnos y de pararnos frente a un sistema que nos aplasta cotidianamente.
No lo duden, la lección que nos han dado está siendo aprendida.
Los que antes eran los ³sin luz², hoy son estudiantes que enceguecen con luz propia.
Nada nuevo es decir que ustedes fueron capaces de poner en la mesa el tema de la educación en Chile. Eso es lo que dicen todos, pero también se debe resaltar que ustedes plantearon una forma de organización distinta, en forma horizontal, con un discurso único, que incluye las voces de todos. Según nuestra forma de ver las cosas, la única forma de construir el Chile que queremos.
Sin embargo, las llamadas autoridades democráticas de nuestro país le han faltado el respeto reiteradamente a un movimiento que se ha ganado su espacio de dignidad. Que no se van a reunir con estudiantes movilizados, después que sí, si están en movilización pacífica, que la presidenta salga en cadena nacional dando un corte definitivo mientras se estaba en la mesa de negociación, que se responda con soberbia dando muchos signos $$$, sin dar respuestas a los cuestionamientos de fondoŠ y así suma y sigue, como durante los últimos 34 años.
Cuando se habla de la desmedida violencia policial del martes 25 de mayo, se olvida de plantear la violencia desmedida con que actuan los gobiernos de la Concertación, que esa violencia de las fuerzas de orden se vivió con la misma agresividad en los primeros momentos de la movilización estudiantil, cuando salieron a la calle, la misma que se dio contra el pueblo mapuche y los allegados, que hacía que Santiago pareciera ciudad sitiada, recordando el quehacer cotidiano durante la dictadura militar.
Punto aparte merece el actuar de los medios de comunicación ³oficiales², quienes como buitres se lanzan a los actos de violencia, al desorden, farandulizando a los protagonistas, tergiversando noticias, desoyendo principios básicos de la ética periodística, olvidando que son ³medios² de información y no herramientas de manipulación de quien detenga el poder. Y hasta en este sentido, ustedes pingüinos, dieron cátedra, manejando un discurso unitario, respaldándose en la asamblea, haciendose fuertes con la fuerza de todos, se han hecho escuchar como una sola voz.
Mientras ustedes comprueban en la práctica algo que todos siempre hemos sabido (pero que nos cuesta asimilar), que la unión hace la fuerza, queremos ponernos a su disposición para apoyar en lo que se pueda, y así construir, en el trabajo concreto, los lazos que aunan nuestras luchas. Cuenten con este apoyo no sólo ahora, que están en plena movilización, sino que también cuando esta luche termine y empiece otra, cuando en la calma sigan construyendo, es decir, ahora y siempre.
Abrazos solidarios y nuestro respeto
Equipo Editorial Quimantú
Colectivo Revista Perro Muerto
Junio de 2006





Escribe un comentario